Nota publicada en www.theclinic.cl Por Patricio Olavarria

El destacado abogado defensor de los DDHH se refiere a la situación que afecta al país afirmando que no hay duda en que estamos frente a un Estado represivo y que existen responsabilidades políticas en lo que se refiere a los excesos y abusos de la fuerza pública. Aún así sentencia: “No veo a Piñera ordenando, ‘mire vayan y masacren a la gente’. No, uno podrá tener un montón de diferencias, pero no puede achacarle esa mala intención o esa criminalidad, eso sí lo descarto absolutamente”. De paso, lanza una reflexión que sabe que caerá mal en el Ministerio Público al afirmar que en nuestra democracia es usual ver casos de violencia innecesaria, lesiones, allanamientos ilegales, abusos contra particulares, delitos de daños, violación de domicilios y ataques en manifestaciones públicas contra los estudiantes por parte de agentes del Estado, eso sin mencionar el tema Mapuche. El tema es que al ministerio público le interesan los parricidios y crímenes que les den salida en los medios, sentencia.

¿Cuál es su visión desde la perspectiva de los derechos humanos de todo lo que hemos estado viviendo en estas últimas semanas en Chile?

Mi visión es una visión bastante catastrófica, es una visión triste, porque desde mi punto de vista y, desde los derechos humanos, lo que va a quedar como saldo concreto de lo que ha acontecido en estos días de represión son los muertos y la inmensa cantidad de heridos. Creo que se trata, sin duda para los derechos humanos y para el Estado de Derecho, de una situación triste y negra.

El caso del estudiante Gustavo Gatica ha sido el referente de la violencia policial en estos últimos días.

Durante más de 20 años fui profesor de la Academia de Humanismo Cristiano, así que tengo una sensibilidad por los alumnos de esa casa de estudios y una pena enorme porque a un joven a esa edad se le prive de una herramienta tan vital como es la vista. Indudablemente, que es una marca indeleble y que es definitiva, es decir, no hay vuelta atrás y eso es lo terrible. Es más, tampoco a un saqueador, a un delincuente, se le puede causar un daño como este. Menos a un joven universitario que, hasta donde tengo conocimiento, estaba tomando fotografías, era un manifestante más, o sea, es macabro esto. Yo creo que lo Claudio Gatica resume la dimensión de la represión que ha ido sufriendo nuestro pueblo. 

¿Qué pasa con los protocolos de carabineros? 

Yo no tengo porque desconocer la existencia de esos llamados protocolos. Lo que uno tiene que medir es la realidad simplemente, y esta realidad me dice que en estos hechos no ha operado ningún protocolo y, si ha operado alguno, ha sido violentado flagrantemente. Yo no creo que en algún protocolo se pueda justificar el tipo de lesiones que se están causando; no sé si algún protocolo se pueda justificar la forma en que se están utilizando el lanzamiento de bombas lacrimógenas y balines de perdigones; no creo que exista un protocolo que justifique la manera en cómo se han causado tantas lesiones y cómo se han usado estas armas que, de ser disuasivas, se han transformado en armas ofensivas. Lo mismo que la represión, el tratamiento a la gente, la golpiza permanente. A mí me parece que eso no puede estar justificado por ningún protocolo así que si aquí hubo protocolo, se saltaron todos los protocolos, se violaron todos los protocolos y hay que asumir las responsabilidades del mando como corresponde.

¿Qué opinión le merece hasta el momento, la gestión que ha tenido el Instituto Nacional de Derechos Humanos?

Me parece que el Instituto se ha asomado como una institución extremadamente importante en esta temática, qué duda cabe que se ha transformado en un referente que, probablemente, la gente no percibía antes. Ahora, claramente lo hace con un conjunto de limitaciones materiales tremendas. En Santiago hay mayor visibilidad de su trabajo, pero he tenido información de provincias donde hay tres o cuatro funcionarios que han sido sobrepasados. En primera instancia, mi valoración es positiva sobre su actuar. Es una institución necesaria, es una institución que tiene que ser fortalecida a la cual no hay que ponerle obstáculos, sino que darle facilidades. 

Sin embargo, desde el punto de vista de las declaraciones de sus dirigentes, en el Instituto Nacional de Derechos Humanos hay contradicciones

Sí. Yo creo que lo más polémico es lo que señaló Sergio Micco, cuando él hace una especial argumentación respecto de que hay violaciones de derechos humanos que son graves, que son masivas, pero no son sistemáticas. Lo que pasa es que, si uno en una definición reúne todos esos elementos como un conjunto, estaríamos en presencia de crímenes de lesa humanidad. Entonces yo creo que ahí se retractó un poco Sergio Micco, porque de sus propias declaraciones podrían surtir efectos, es decir, podrían tener consecuencias mayores de lo que él pretendía. Sin embargo, y por eso fue objeto de mucha crítica, está claro que el concepto de lo sistemático es lo que ha provocado la polémica. Hay una discusión jurídica al respecto, pero yo escuché decir dos días después, ante esta avalancha de críticas de la cual fue objeto, de que él señaló algo así como “mire, lo sistemático, no es descartable por ahora”. Es decir, a medida que pasen los días podría esto también transformarse en violaciones sistemáticas. Bueno, esa es la polémica que esta hay instalada. Hay  un grupo de abogados que incluso ya presentó una querella en contra del presidente Piñera por crímenes de lesa humanidad, señalando que son sistemáticas, que son masivas, que son graves, etcétera. 

¿Estamos estar en presencia de crímenes de lesa humanidad?

Es decir, están los muertos, están los lesionados. Lo que uno debiera pensar es si hay una voluntad estatal dirigida a ese objetivo y ahí uno podría tener la inconsistencia en cuanto a señalar que exista como crimen de lesa humanidad. Yo creo que este es un capítulo que está abierto, que aún no se ha cerrado, que indudablemente el gobierno ha retrocedido en algunos aspectos, ha retirado a la fuerza militar que era, tal vez, la fuerza que más podía comprometer a este gobierno en cuanto a su responsabilidad política por, precisamente, el mal manejo que tienen los militares en el control del orden público. Yo la verdad es que creo que estamos llegando a límites que son insoportables. Hay dos elementos que hay que tomar en consideración en este minuto. Uno, la preocupación de las Naciones Unidas y la preocupación de la OEA sobre lo que está ocurriendo en Chile. Es llamativo, que las dos instituciones están en Chile, precisamente, porque no están frente a un escenario de una breve y simple conmoción social, si no que están desde el punto de vista que aquí hay graves violaciones a derechos humanos y se hacen presentes para preservar los derechos humanos. 

Por otra parte está toda la Prensa mundial observando lo que sucede en Chile día a día

Claro, el segundo elemento que hay que tener en cuenta, y en esto ojalá que las autoridades se percaten alguna vez, ocurrió ayer en Bolivia que fue noticia mundial, me refiero a la renuncia de Evo Morales. Está la elección en Argentina, elecciones en Uruguay, hay fenómenos sociales en el continente que conmueven y que son noticiosos, pero Chile no ha sido desapegado del ojo del mundo en todo momento. Hace 21 días que la prensa mundial está radicada en Chile, en primera plana. Chile era el ejemplo, el buen alumno en el mundo, en la región y, por lo tanto, llama la atención esta conmoción social, pero cuidado con eso, porque somos muchos más los chilenos los que estamos observando lo que está ocurriendo acá y somos muchos más los que le van a reclamar al gobierno, al presidente Piñera, su responsabilidad por la cantidad de víctimas, por la cantidad de lesionados y eso, indudablemente, constituye una situación muy grave. 

Con una imagen país en el exterior completamente lesionada… 

Aquí se dice que por una mala gestión económica no va a existir más inversión. Hay países que también piensan cuál es la situación desde el punto de vista político y también la situación de los derechos humanos para bregar por una mayor o menor inversión. Hay otros países o algunos inversores que ven cuál es el tratamiento del medio ambiente, pero derechos humanos es indudablemente que es unas de las cláusulas que siempre tienen presente estos inversionistas. Entonces, esto es catastrófico desde el punto de vista de las vidas, de la integridad, de la seguridad y también desde otras dimensiones, como la económica, y también lo político y social.

¿En qué sentido ha llegado atrasado el gobierno con sus medidas?

Claro, ha llegado atrasado a todo. Eso hay que decirlo. Estos hechos han dejado al desnudo un país terriblemente improvisado. El gobierno ha improvisado, han improvisado las instituciones. Aquí quedó al descubierto, por ejemplo, la absoluta ineficacia de las fuerzas de orden y seguridad, y de carabineros, quienes han sido completamente ineptos e ineficaces para manejar situaciones de crisis social. En otros países hay manifestaciones gigantes y no se han visto esta cantidad de abusos ni excesos como en Hong Kong o en Barcelona. Hay cosas que uno no ve en vivo y en directo, que son las cifras negras de la violación de derechos humanos. No comprendo por qué carabineros no llega cuando los tipos llevan media hora tratando de saquear un local y se demoran media hora en hacerlo. O cuando están tratando de incendiar otro local y no llega carabineros. Estamos absolutamente desfasados, y la ineptitud es total. Yo creo que carabineros no está cumpliendo su tarea, me da la impresión de que no están entrenados para el manejo de situaciones de desborde. 

Lo que se ve y se percibe es que carabineros actúa de forma irracional… 

Claro. Uno mira el espectro de este lado siempre, viendo la actuación de carabineros como agentes del Estado, que están tratando de controlar. Lo cierto es que han sido ineficaces, y que no están preparados, ni bien entrenados. Por otro lado, si lo miro de otro punto de vista, tú dices ¿cómo se justifica esta irracionalidad o esta brutalidad del funcionario cuando tiene que actuar? Yo creo que hay varios factores a los que hay que poner atención. Yo no sé cada cuanto tiempo los carabineros son sometidos a un tratamiento psicológico, ya sea preventivo, es decir, yo imagino que cada seis meses estas fuerzas deberían ser sometidas a un test psicológico. En ese tema está, el descontrol psíquico puede ser muy grande. En segundo lugar, cuántas son las horas de trabajo que tienen estos carabineros que están reprimiendo a esta hora en el centro de Santiago. Cuántas horas durmieron, cuántos turnos han tenido que hacer y, para mí, lo más llamativo es que haya mujeres dentro de las fuerzas especiales, cómo se explica eso. Cuando las fuerzas especiales tienen que tener una determinada contextura física, porque son los que van al choque. No veo cual es la necesidad de incorporar mujeres en ese ámbito. 

Pero son los encargados de controlar y velar por la seguridad y no convertirse en una fuerza entrenada para cometer abusos ni menos violar los derechos humanos  ¿Cómo se explica?

Cuando uno habla de que carabineros se ha convertido en la primera fuerza violadora de los derechos humanos en democracia, lo hace teniendo en cuenta que carabineros es usado como carne de cañón, es la fuerza que tiene que enfrentar a la multitud, no hay otros, no son los bomberos, ni la PDI, es carabineros. Lo que a mí me ha llamado la atención, porque yo llevo en el tema del abuso policial casi los 25 años, y especialmente abusos policiales en democracia, es que la cantidad de denuncias que nosotros formulábamos en un año, están sobrepasadas en estos 21 días. Si hay algo que llama la atención en todo el mundo, es lo que los médicos llaman una epidemia, nunca vista en la historia de chile, es decir, nunca vista en 200 años de historia, que en 21 días 200 chilenos hayan perdido uno de sus ojos. El otro día hablaban que ni en el conflicto palestino-israelí, durante 6 o 7 años, se han producido esa cantidad de lesionados de esa naturaleza. Entonces, hay algo extraño, un récord oscuro y lapidario que va a quedar como registro. Pero el otro récord está constituido porque no solo es esa la vulneración de derechos humanos, también son los arrestos ilegales, las golpizas, la violencia innecesaria, también son las lesiones con bombas lacrimógenas. En todos los años que yo llevo trabajando contra el abuso policial, nunca había visto el nivel de violencia y abusos como la que hemos visto en estos días. 

¿Podríamos estar de acuerdo con toda esta evaluación que estamos frente a la presencia de un Estado represivo en Chile en este momento?

No cabe ninguna duda, estamos frente a un Estado represivo.

¿Pero hay una voluntad del Estado de reprimir?

Es decir… mira, es que hay que dividir los conceptos. Yo diría que el Estado tiene el derecho a defenderse, verdad. El Estado tiene bajo su mando lo que es la seguridad pública, de eso no cabe ninguna duda. Me llama la atención que el otro día se me consultara, porque en un recurso de amparo presentado contra el Ministro del Interior, por la acción de carabineros, el ministro haya señalado que de él no dependen los carabineros. Pero yo creo en lo siguiente, el orden público, democrático, en una sociedad democrática está en manos de estas fuerzas de orden, que es lo que tú me decías. Han existido siempre manifestaciones en muchas partes del mundo y no tienen este nivel de deuda humana. Hay una serie de factores, pero yo la verdad es que no veo a Piñera ordenando, “mire vayan y masacren a la gente”, no, uno podrá tener un montón de diferencias, pero no puede achacarle esa mala intención o esa criminalidad, eso sí lo descarto absolutamente.

Pero desde el punto de vista político ¿Tendrían que haber responsables?

Sin ninguna duda los hay. El presidente de la república y el ministro del Interior, ellos son responsables, son los que manejan la fuerza. No hay vuelta. 

¿Qué opina de los casos de violencia política sexual? Hay denuncias por desnudamientos, tocaciones, etc. Son 52 querellas las que se han presentado hasta el momento.  

La violencia sexual como parte de la represión, creo que es un patrón al cual hay que ponerle  mucha atención, porque es novedoso, porque en dictadura los agentes de la Dina también llegaron al abuso sexual, al igual que los de la CNI, pero eso eran agentes secretos, clandestinos, encubiertos y aquí estamos hablando de fuerza pública que lo hace a cara descubierta, en comisarías, en lugares en concreto de detención. Entonces es muy llamativo, hay que ponerle atención porque se está constituyendo en un patrón de lo que es la nueva represión que existe, que también consiste en volarle los ojos a la gente, asunto mucho más grave si se considera que entre las víctimas hay niños y adolescentes.

Hay 1800 investigaciones penales, según la fiscalía nacional. ¿También estaríamos hablando de un récord?

Sí, yo quisiera poner el acento y que no se sienta ofendido el Ministerio Público ni la fiscalía. Voy a decir algo que puede ser como vergonzoso: hace cuatro años me fui de la Oficina de Derechos Humanos de la Corporación de Asistencia Judicial, donde fui el abogado jefe, y en donde la especialidad era el abuso policial, de manera que nosotros logramos acumular cerca de 200 causas en la justicia militar. Nosotros éramos quienes alimentábamos con procesos a la justicia militar. ¿Qué causas eran esas? Violencia innecesaria, lesiones, allanamientos ilegales, abusos contra particulares, delitos de daños, violación de domicilios, ataques en manifestaciones públicas contra los estudiantes, el bombazo que le llegó a una persona en la cara, el palo que recibió uno en el cráneo. Si tú me dices ¿cuál es la violación de derechos humanos que existe en Chile cotidianamente en democracia? Estos, y todos los días ocurre el allanamiento ilegal, golpes ilegales, golpiza, lesiones. Todos los días, el delito de daños en las casas de los pobladores, que les rajan los colchones, les botan las teles, los muebles, los armarios… sin tomar el tema Mapuche. Y es absolutamente clasista, porque no van a La Dehesa a hacer lo mismo que hacen en las poblaciones periféricas. Es una práctica de la democracia. En un minuto hablamos con los abogados de nuestra oficina y dijimos, “si existe una nueva justicia llevémoslo al nuevo sistema” y así fuimos probando. La Corte Suprema nos abrió las puertas y nos dijo traigan todas esas causas para la Justicia Civil, pero empezamos a probar y nos dimos cuenta que estas causas no le interesan al Ministerio Público, utilizan la medida de no perseverar. 

¿Qué causas le interesan al Ministerio Público?  

Al Ministerio Público lo único que les interesa son los homicidios, parricidios, causas grandes, las que traen consigo a los medios de comunicación. Pero estas causas supuestamente menores no. Qué bueno que me haces esta pregunta, esto va a caer mal. Yo les pregunté qué hacemos con estas causas, las llevamos al nuevo sistema o las dejamos en la justicia militar, y unánimemente los abogados dijimos, dejémoslo en la justicia militar porque le trae un mayor marco de molestia a los carabineros que están denunciados, porque los van a llamar, citar y eso es una molestia, los van a carear, le van a pedir su hoja de vida, les van a llevar testigos, es decir, el carabinero se va a ver en la incertidumbre, porque le va a afectar en su carrera, lo que supone que inhibe al carabinero a realizar en una segunda oportunidad, la misma vulneración de derechos humanos. Claro, si lo llevamos al nuevo sistema, no les interesa. Y sabes porque me llama la atención, porque estos son los delitos cometidos por los funcionarios públicos, estos son los delitos con los cuales hay que poner mayor atención, estos son los delitos que hay que perseguir más allá que los delitos que se persiguen respecto de los civiles. Yo he dicho que estos 21 días son para poner a prueba al Ministerio Público, que se pongan las pilas y que entiendan que estos delitos hay que investigarlos, aún cuando aparezca que las lesiones no son tan graves, hay que investigar y hay que llevar al tipo a la justicia. Cuando hay alguien que fue mal detenido, hay que llevarlo a la justicia y aplicarle una sanción. Como te digo, el funcionario público tiene una mayor carga desde el punto de vista penal, para ser responsabilizado por hechos de esta naturaleza. Hasta el día de hoy a mi me molesta la decisión que tomamos, yo mismo me digo, ¿cómo voy a confiar más en la justicia militar que en la nueva justicia?, pero la triste realidad de la práctica me decía que era mejor porque tendrían un mayor grado de molestia y sanción los responsables. 

Entonces ahora más que nunca el sistema de justicia está a prueba en Chile

Esta puesta a prueba y quisiera ver los resultados. Yo hace muchos años que no veía en las noticias que habían condenado a unos carabineros por tortura en la Estación Central, si eso no había pasado antes, entonces las instituciones van quedando al descubierto. El Ministerio Público tiene su responsabilidad, carabineros tiene su responsabilidad y grande, porque yo creo que los protocolos fueron sobrepasados, que el tema de la instrucción está sobrepasada, el gobierno quedó sobrepasado, la clase política también.

¿Está al debe entonces el sistema democrático en materia de derechos humanos en Chile en lo que se refiere al sistema judicial?

Ninguna duda. Yo creo que cuando dicen Chile despertó, despertaron las conciencias. Yo toda la vida voté por la Concertación. Y hasta yo me siento, no sé si engañado, pero me siento con esa culpa de no haberle exigido más a esos gobiernos. Tuvieron mayorías parlamentarios que no las exigieron, pudimos haber cambiado tantas cosas, que no se cambiaron. En el fondo aquí lo que está estallando es el modelo. El otro día decían que no sé en cuántos días hemos conseguido esto, se cambió el gabinete, se hizo lo otro y claro, hay un balance que es bastante auspicioso desde el punto de vista de los que se ha conseguido, pero yo creo que todavía no hemos conseguido nada, por que si a mí me dicen que esto termina con el llamado que hizo el gobierno anoche, eso es faltarle el respeto a las víctimas, haber perdido el tiempo durante 21 días, porque aquí los cambios deben ser estructurales. 

¿El gobierno les ha faltado el respeto a las víctimas?

Yo creo que sí, en la medida de que para el gobierno más que las víctimas han existido los vándalos y saqueadores. Es eso, cuando tú pones el foco en esa parte indudablemente que le faltas el respeto a las víctimas. El gobierno les falta el respeto a las víctimas cuando hasta el día de hoy, se siguen usando por las fuerzas policiales los balines, perdigones, y se usan las bombas lacrimógenas en la forma que lo usan. Creo que le falta el respeto a las víctimas y a la sociedad en su conjunto.

¿Cómo funciona la justicia y la reparación? 

En este sentido me interesa enfatizar la actividad del Ministerio Público porque las políticas de reparación pueden ser de dos índoles: de corte administrativo o gubernamental, o legislativo también, es decir, que se dicte una ley para reparar a la gente que perdió la vista, que quedó lesionada o a la gente que murió, y una tercera vía, que es la judicial, y para que haya reparación en materia judicial tiene que haber una buena investigación, un establecimiento del delito. Se debe establecer que las lesiones fueron causadas por un agente del Estado. Si no está el agente del Estado causando esas lesiones, no hay reparación posible, entonces tienes tres vías para ver el tema de la reparación, porque tiene que haber reparación. Ahora cómo reparas a este joven que va a perder sus dos ojos, no sé cómo se repara. Es prácticamente irreparable. 

¿Cree usted que estas medidas que ha tomado el gobierno, este posible acuerdo de congreso constituyente va a lograr apaciguar lo que está pasando? 

Hasta el día de hoy, nadie ni los politólogos, ni los estudiosos de las sociedades son capaces de caracterizar el fenómeno que estamos viviendo. Para algunos tiene connotaciones insurreccionales, para otros son pulsiones juveniles, para otros es un levantamiento ante una situación de descontento que ya es inaguantable. Nunca nadie se imaginó, que podría llegar un estallido social con esta fuerza, pero sí tiene una explicación. Un cuarto de la riqueza del país, la maneja el uno por ciento, hay otras cifras que hablan, no sé si del dos o tres por ciento de población es la que maneja casi el total de la riqueza del país. O sea, de ese punto de vista, el estallido tiene que ver con esto, eso ya no se resiste más.

¿Cuál es su diagnóstico?

Me preguntabas por este llamado a un Congreso Constituyente y yo creo que tiene un lado flaco porque no sé si la gente va a aceptar que sea el mismo Congreso el que se transforme en fuerza constituyente. Muchos de los que están ahí son los que se favorecieron con Corpesca, que estuvieron recibiendo plata de Soquimich, o sea, los que fueron subvencionados o financiados ilegalmente, ¿qué van a decir ellos frente al financiamiento ilegal de la política? Aquí hay gente que tiene que inhabilitarse totalmente de participar de un evento de esta naturaleza.